Feta
Firme, salado y con una textura que se desmenuza perfectamente. Indispensable en ensaladas y platillos mediterráneos.
Frescos, ácidos y llenos de personalidad. Los quesos de cabra de Salvatore van desde suaves panelas hasta manchegos bañados en vino tinto.
Nuestras cabras pastan libremente en los campos de San José del Valle. Su leche produce quesos de carácter único: ligeramente ácidos, frescos y con una complejidad aromática que distingue al queso de cabra de cualquier otro.
Desde los rollos frescos en múltiples sabores hasta los manchegos curados, nuestra línea de cabra es la más amplia y creativa de nuestra producción.
Firme, salado y con una textura que se desmenuza perfectamente. Indispensable en ensaladas y platillos mediterráneos.
Feta marinado en aceite de oliva con hierbas finas. Visualmente espectacular y listo para servir directo del frasco.
La versión de cabra de nuestra panela clásica. Más ácida y aromática, perfecta a la plancha con chile de árbol.
Semi-curado con corteza natural. Sabor complejo con notas herbáceas y un final largo y satisfactorio.
Queso fresco en forma de pirámide con ceniza. Elegante, distintivo y con un sabor suave y limpio.
Pequeño queso de cabra envejecido con una corteza arrugada característica. Intenso y perfecto con vino tinto joven.
Nuestro manchego signature bañado en vino tinto. Una presentación única con un sabor profundo y elegante.
Manchego de cabra ahumado lentamente con madera de mezquite. Un perfil de sabor intenso e inconfundible.
Nuestros rollos de cabra frescos están disponibles en múltiples sabores. El mismo queso excepcional, con diferentes personalidades.
Puro, fresco y versátil. La base perfecta para acompañar con mermelada, miel o simplemente con pan tostado.
Una selección de 6 porciones en los sabores más populares: Hierbas, Arándano, Pimienta, Chipotle, Nuez y Ceniza.
La colección completa. Ideal como regalo gourmet o para una tabla de quesos memorable.
Un rosado seco de uva Grenache equilibra perfectamente la acidez del queso de cabra fresco.
Mermelada de arándano, frambuesa o higo complementan la acidez natural del queso de cabra.
Un hilo de miel de abeja sobre un rollo de cabra natural es una de las combinaciones más elegantes.